La nutrición se encarga del aporte de los macronutrientes (glucidos, proteinas y lipidos) que necesitamos.

La micronutrición se encarga de encontrar el equilibrio óptimo entre las vitaminas, los minerales, los oligoelementos y los antioxidantes. Llamamos todos estos componentes micronutrientes, de donde el nombre de micronutrición. También va a velar por un aporte óptimo en ácidos grasos esenciales.

micronutrición

La Micronutrición tiene pruebas en numerosas investigaciones científicas, que pusieron en evidencia el impacto sobre la salud de los déficitos en micronutrimientos, por una parte, y de los excesos en metales libres pesados y radicales libres, grasas saturadas contenidos en los alimentos, por otra parte.

Estos desequilibrios son responsables de muchos síntomas sentidos diario, tales como disturbios de sueño, del humor, de la memoria, dolores difusos, fragilidad ósea y tendinosa, problemas cutáneos, hormonales y digestivos y enfermedades degenerativas crónicas (enfermedades arteriales coronarias, accidentes vascular cerebrales, cáncer, diabetes, hipertensión, Alzheimer, enfermedad de Parkinson, enfermedad de Crohn, degeneración macular, asma, artritis).

Una corrección de estos desequilibrios, por una alimentación equilibrada y\o una suplementación en micronutrientes (vitaminas, minerales, oligoelementos, antioxidantes, ácidos grasos esenciales) puede mejorar de manera rápida y espectacular los síntomas sentidos.

Una medicina antiedad no puede concebirse sin un buen equilibrio micronutricional.
El régimen mediterráneo y sobre todo el de la isla de Okinawa al sur de Japón dieron pruebas desde hace tiempo. Las personas que siguen estas dietas tienen una longevidad particularmente elevada y sobre todo enfermanse menos que otros (menos cáncer, infarto, AVC, enfermedad de Alzheimer entre otras cosas). Son más alertos, tanto en sus cuerpos como en sus cabezas.

Su médico le explicará los grandes principios alimentarios de estos dos tipos de régimen (Cretense y Okinawa).

Sin embargo, cada uno tiene necesidades específicas. Es por eso que, después de una encuesta alimentaria detallada, una prueba sanguínea personalizada, le será propuesto con el fin de descubrir el rastro carencias eventuales, que podrán ser corregidas, o sea por una corrección simple y alimentaria, o sea con la ayuda de complementos alimentarios.
Estos últimos no deben ser tomados a ciegas ni sin opinión médica, ni diagnóstico preciso, porque su exceso puede revelarse deletéreo.