CrononutriciónEl principio de la crononutrición es adaptar las tomas nutricionales y micro-nutricionales a su reloj biológico: 
es la asociación del buen nutrimiento en el momento adecuado que permite una metabolisación ideal sin almacenamiento, y pues un mejoramiento de la silueta, de la energía, del estado de salud.

" Con crononutrición los resultados son espectaculares: los obesos adelgazan, las personas delgadas ganan peso con constantes biológicas (Colesterol, triglicéridos) estabilizadas y en todos los casos los individuos se sienten mejor y son más dinámicos. " Pr JR Rapin

¡ Si el contenido de las comidas es importante, la hora y el ritmo a qué son tomados cuentan también!

La crono nutrición permite coordinar nuestra alimentación a las necesidades biológicas del organismo, y no a nuestras tentaciones.

¿ El secreto?: poner en sincronia nuestras comidas con los ritmos de nuestras hormonas (particularmente el cortisol y la insulina, que sufren cinco picos durante la jornada, correspondiente a nuestras cinco comidas). En el día, consumimos alimentos que abastecen la cantidad justa de energía necesaria, y por la tarde, alimentos que aseguran la regeneración celular: sin carencias, ni efecto yoyo, ni frustración..
Este método sigue el ciclo de nuestra insulina, la cual rige los flujos de azúcar, nuestros picos de hambre y nuestras compulsiones hacia los feculentos (papas, arroz, tortilla, etc...) y los alimentos azucarados así como el almacenamiento de las grasas. 



Tenemos aquí un ejemplo, calculado para una mujer que quiere perder entre 2 kg y 4 kg rápidamente: 


El desayuno

Es un momento capital, que acondiciona el resto del día. Estamos en hipoglucemia porque ayunamos durante el sueño, y el organismo necesita energía para empezar. Una verdadera comida, compuesta de proteínas, grasas y azúcares lentos, permite proporcionar energía  durantea la mañana y evitar momentos de hipoglucemia, que se manifiestan como picos de hambre, particularmente hacia las 10 horas y en principio y en fin de tarde. Picos de hambre que provocan la subida de peso. 

El menú

• Proteínas: _ queso de cabra o de oveja (100 g) es más recomendable que el resto de los productos lácteos, que contienen lactosa, y pueden causar distension abdominal;

                _  al alternar con embutidos (90 g, no más de tres veces a la semana)

                _  o 3 huevos (cinco veces a la semana como máximo).

• Pan completo, tostado o no (70 g), con mantequilla si se tiene ganas de eso (sin sobrepasar 10 g), o cereales no refinados y no azucarados.

• Evitamos los azúcares rápidos (mermelada, miel) y las grasas saturadas (croissant, pan dulce, etc.), proveedores de kilos.

 

Colación

Un plato de varias frutas frescas  (ricos en minerales y antioxidantes) constituye una colación excelente por la mañana.



Almuerzo

Como el desayuno, es una comida densa.

El menú

•Ensalada en entrada, muy ligeramente sazonada.

• Proteínas animales (carnes,pescados): la carne de res (150 g) es autorizada, porque se digiere más lentamente que la carne blanca (200 g) o el pescado (250g). Logramos sensación de plenitud por más tiempo.

• Acompañamiento: verduras y feculentas cocidas al dente (verduras secas, pastas y arroz completo).

• Un pedacito de queso, ocasionalmente, si se encuentra estable de peso.

• Evitamos pan, frutas y postres, siempre, para no acelerar demasiado nuestra insulina.



Merendar (antes de las 18 horas)

Es la comida estrella de la chrononutrición. Obligatoria e ineludible, corta el día en dos. Es el unico momento del día cuando la insulina tiene una actividad natural y permite así valorar hasta la tarde o al día siguiente por la mañana sin tener hambre. La merienda evita los picos de hambre de finales del día, hacia las 19 horas, y las ganas de una cena copiosa y los kilos superfluos. 

El menú

• Chocolate negro graso vegetal (3 cuadrados) o semillas oleaginosas ricas en proteínas, grasa insaturada, vitaminas y minerales: avellanas, almendras, nuez, pistachos, sésamo (1 pequeño puñado.).

• Frutas (o 1 vaso de jugo de frutas naturales sin azúcar añadido) o, de ves en cuando, un pastel. En realidad, el azúcar asociado con la grasa penetra más lentamente en la sangre - como el pan untado con manteca de la mañana.

• Evitamos las bebidas azucaradas y los pasteles industriales.



Cena

Muy ligera, fácil de digerir, sin azúcares ni grasas. 

El menú

• A la elección: pescado, mariscos, o 130 g de carne blanca (pollo, pato, pavo, o ternera).

• Verduras o ensalada, sazonadas por poco de aceite de oliva o de colza.

• Evitamos las carnes de vaca, los embutidos, el pan, los feculentos, los quesos, las frutas y los postres.



Bebidas

• Agua: 1,5 l a 2 l al día, además de la alimentación, que hay que tomar a principio y fin de comida,  jamás comiendo (el riesgo es de diluir las enzimas y de disminuir la digestión).

• Dos vasos de vino tinto máximo.

• Tres tazas de café máximo.

• Té a voluntad.

• Evitamos la leche y la crema, así como los refrescos y el azúcar, ya sea verdadero o substitutos de azúcar.