¿ Qué es la medicina mitocondrial?

Pr. Vincent Castronovo: la medicina mitocondrial, como su nombre lo indica, se preocupa de la salud de las mitocondrias. La mitocondria es uno de los organitos más importantes de la célula ya que es la central productora de energía. El individuo no cuenta menos de diez millares mil millones de mitocondrias responsables, cada día, de la producción de cerca de 40 kilos de ATP (ácido adenosina trifosforico), la moneda energética universal que utiliza la célula para efectuar todos los trabajos necesarios para su mantenimiento en vida.

Mitocondria

La mitocondria es una bacteria ancestral que, hace 1,6 billones de años, inventó un sistema bioquímico completamente fabuloso que permite utilizar las propiedades, al principio tóxicas, del oxígeno. Antes de esta invención, las células producían su energía (ATP) por la glycolisis que transformaba la glucosa en piruvata. Esta reacción liberaba dos moléculas de ATP. Gracias a la invención de la respiración celular, 36 moléculas de ATP son extraídas del piruvata. La eficacia pues es multiplicada por 18. Imagine que la rentabilidad de su motor sea multiplicada por dieciocho. Esto querría decir que por cien kilómetros, usted consumirá dieciocho veces menos. Esta bacteria entonces ha sido cortejada por las células eucarióticas y un contrato endosimbiotiqueco fue establecido y dura todavía. La célula aporta el cubierto y la vivienda a la bacteria y la bacteria trabaja para la célula. Hay una simbiosis con reciprocidad de beneficios.

MitocondriaCuando las mitocondrias no funcionan bien, el organismo es cansado y problemas pueden aparecer como disturbios oxidativos. Las disfunciones mitocondriales son responsables de lo que se llama el estrés oxidativo u oxidante. Este estrés oxidante acaba en la destrucción de moléculas por los radicales libres. 
Un radical libre es una entidad molecular caracterizada por la presencia de un electrón no apareado que le confiere una energía muy importante y destructora, causando una inestabilidad. Estos radicales libres, cuando no son aniquilados,  es decir distruidos directamente, son responsables de lesiones moleculares. Consideramos que el estrés oxidante generado por estos radicales libres es responsable del envejecimiento prematuro pero también de la panoplia de enfermedades degenerativas que caracterizan a la población occidental como las enfermedades neurodegenerativas, los cánceres o las enfermedades cardiovasculares.

La conversión de la energía química potencial del piruvata en ATP implica, para las nuevas mitocondrias, la gestión de electrones a energía muy alta. Estos electrones van a pasar en lo que se llama la cadena de transportistas de electrones caracterizada por molinos que bombean la energía del electrón. Estos molinos son acelerados para hacer gradientes de protones que van a servir para la síntesis del ATP. En el curso del transporte de un molino al otro (hay tres molinos), Un electrón puede caer. En este caso, es directamente captado por el oxígeno y se transforma en radical superoxida extremadamente agresivo.



Radicales libres



¿ Cómo se protege el organismo?

Pr. Vincent Castronovo: nuestras células desrollaron sistemas antiincendios (anti-radicales) para evitar chamuscar. El primer sistema es el de la superoxida dismutasa, una enzima que necesita cobre y cinc o manganeso para funcionar. Transforma al radical superoxida œ2 en agua oxigenada H2O2 también inestable. Otro sistema transforma el agua oxigenada en agua, es el del glutation peroxidasa el que utiliza el selenio como cofactor y el glutation reducido como reactivo. 

Si el funcionamiento de estos sistemas de defensa es normal, el peligro representado por los radicales libres es controlado.
A contrario, si este funcionamiento es perturbado particularmente por una insuficiencia de selenio o por una superóxido dismutasa demasiado activada, el agua oxigenada se acumula y, espontáneamente, va a arrancar un electrón de un átomo como, por ejemplo, el hierro ferroso que va a transformarse de hierro férrico. El agua oxigenada se transforma entonces en radical hidroxile, una de las entidades moleculares más peligrosas con las cuales nuestras células están confrontadas.  El radical hidroxile va a oxidar el ADN, aquel quiénes conducirá a mutaciones, alterando así los ácidos grasos poli-insaturados transformándolos en lipoperoxidos tóxicos. Toda mala gestión de la producción de los radicales libres por las mitocondrias conduce pues potencialmente a catástrofes. 
En las condiciones óptimas, un 5 % de los electrones transportados en esta cadena de tres molinos caen. El sistema de defensa anti-radicales pues es eficaz. El problema es que los sistemas de defensa dependen íntimamente de la alimentación. Una deficiencia de cinc, manganeso, selenio, o cobre puede  inactivar los sistemas antioxidantes de defensa. El estrés oxidante llega cuando hay una inadecuación entre la producción de radicales libres y nuestra capacidad de eliminarlos.



¿ Cómo evitar esta situación?

Pr. Vincent Castronovo: la mitocondria, viniendo para concluir este contrato endosimbiotico, trajo su genoma, una pequeña brizna de ADN circular aproximadamente de 16 000 pares de bases con relación a los seis billones de pares de bases del genoma de la célula eucariótica. Este ADN está en un horno lleno de radicales libres. Nos dimos cuenta que mute muy rápidamente. Es más arcaico también, más próximo del ADN de las bacterias que del de las células eucarióticas. Por otra parte, no es protegido por histones. Las mutaciones pueden acumularse muy rápidamente en la mitocondria. Este ADN contiene los genes que codifican para las piezas de los molinos. Estos últimos son unos complejos multiproteicos. Si ciertas piezas son defectuosas, entonces el molino no funciona bien y más electrones caen. Un círculo vicioso se instala entonces con destrucción del ADN, de la mitocondria, disminución de las capacidades de producción del ATP, el estrés oxidavo provoca una destrucción de la célula y de los tejidos extracelulares. Esto va a conducir al envejecimiento prematuro y a las enfermedades degenerativas.
Es evidente que absolutamente debemos preservar la integridad funcional de nuestras mitocondrias. Por otra parte, éstas tienen muchos otros papeles que el de producir la energía. Participan en el control de la concentración del calcio del citoplasma, intervienen en el apoptosis (o muerto celular) y también participan en la detoxicación.



¿ Las mitocondrias tienen otras funciones?

Pr. Vincent Castronovo: un punto probablemente poco conocido es que estas mitocondrias son indispensables para la síntesis de las hormonas esteroideas como la testosterona, los estrógenos, el DHEA y el cortisol. Son ellas quienes van a transformar el colesterol en pregnenolona, el precursor de todas estas hormonas. Si las mitocondrias no funcionan, dejan de fabricar estas hormonas esteroideas. Podríamos imaginar que esto representa un sistema de salvaguardia. En efecto, estas hormonas aumentan el metabolismo de las células del organismo y pues las necesidades en ATP. Si sus mitocondrias no funcionan bien y si son estimuladas, si usted pone en cortocircuito esta válvula de seguridad dando hormonas como el DHEA, una célula con un motor defectuoso va a ser estimulada y usted arriesga la explosión.
La caída de las tasas de DHEA podría ser una consecuencia y no una causa de envejecimiento. Así, para estar bien de salud y envejecer en las mejores condiciones, es imperativo mantener las mitocondrias en un entorno óptimo funcional y nutricional.



¿ Que hacer para mantener nuestras mitocondrias en este entorno?

NuciolasPr. Vincent Castronovo: los molinos trabajan, integrados en la membrana de las mitocondrias, la membrana interna que forma crestas mitocondriales. Estas bombas, estos molinos giran y se mueven en el curso de su actividad y necesitan para eso que la membrana tuviera una fluidez óptima. Es para esto que se va a encontrar, al nivel de la cresta de las mitocondrias, la concentración más fuerte de ácidos grasos poli-insaturados del organismo, particularmente de los ácidos grasos poli-insaturados omega 3 de los cuales el ácido docosahexaenoïco esencialmente encontrado en el pescado. Si la alimentación no aporta estos ácidos grasos poli-iinsaturados esenciales (nuestras células no son capaces de sintetizarlos), la fluidez de la membrana es reducida y disfunciones, caida de electrones, estrés oxidante van a producirse.



¿ Podemos pues hablar de dieta saludable para las mitocondrias?

Pr. Vincent Castronovo: efectivamente, varios elementos nutricionales intervienen y, particularmente, una aportación suficiente en ácidos grasos omegas 6, omega 3, en selenio, en manganeso, de cobre. Las mitocondrias pueden beneficar de antioxidantes aportados por el mundo vegetal como los flavonoïdes o los antocianos. 
Todas las vitaminas E, C, A también contribuyen a la protección antioxidante de las mitocondrias, como el ácido alfa-lipoïco. Este último es el primer antioxidante de las mitocondrias. El ácido alfa-lipoïco va a regenerar todos estos antioxidantes que, en cuanto captaron un electrón, son oxidados. Varios elementos intervienen para garantizar un funcionamiento correcto con una estrategia de medicina antiedad honrada, seria y eficaz. Es indispensable mantener nuestras mitocondrias porque constituyen la clave que pretende reducir el envejecimiento de la piel.  Laboratorios desarrollaron tecnologías exploratorias nutricionales que permitían evaluar primero las reservas en selenio, cinc, cobre, vitamina E, vitamina A, vitamina B del organismo. La medicina mitocondrial se perfila pues como un paso obligado para todo profesional de salud que quiere ayudar a sus pacientes que previenen un envejecimiento prematuro y retrasar el desarrollo de las enfermedades degenerativas que le acompañan.



¿ Cómo el funcionamiento de las mitocondrias es evaluado?

Pr. Vincent Castronovo: usted puede medir las disfunciones, es decir la presencia de un estrés oxidante, por dosificaciones urinarias después de haber hecho una buena evaluación del entorno nutricional. Si usted tiene una carencia en selenio, esto no funcionará. Además, el informe de los diferentes ácidos grasos es importante y sus mitocondrias tendrán membranas compuestas del repertorio de ácidos grasos que le abastece la alimentación. Por otra parte, si sus mitocondrias no funcionan bien, dejan de transformar el piruvata que va a acumularse, va a ser reducido en lactate que se acumulará también. Y el lactate es un signo bioquímico que se puede dosificar en la orina.

 

CASTRONOVO Vincent (Pr)